miércoles, 4 de marzo de 2015

El jilguero

El jilguero europeo un ave paseriforme perteneciente a la familia de los fringílidos. Es común en Europa como en el Norte de África y parte de Asia occidental. Es un ave granívora, alimentándose de semillas de girasol, trigo, algunos insectos en la estación de cría y sobre todo de las semillas de los cardos. Desde tiempos antiguos es criado en cautividad debido a su alegre canto, el cual está compuesto por trinos parecidos a los de los canarios, pero con un toque de silvestre.
Presenta una longitud de 12-13,5 cm, una envergadura de 21-25,5 cm, un peso de 14-19 g. y una longevidad de 8-10 años (en cautividad). El jilguero europeo presenta una cabeza tricolor con máscara facial roja y alas negras con franja amarilla. El plumaje adulto se caracteriza por una cabeza muy distintiva y conspicua, con aspecto tricolor, máscara facial roja, y dibujo cefálico blanco y negro. El pico es típico y adaptado a su alimentación, de color pálido. Por otra parte, el cuerpo en la parte anterior es blanquecino, bordeado de ocre, mientras que la parte posterior marronácea. Las alas muy distintiva y conspicua, tanto con el ave posada, como en vuelo. Negra, con ancha franja alar amarilla; manchas blancas en la punta de las rémiges de tamaño variable, en función del desgaste. La cola es Negra, escotada, presentando rectrices con puntas blancas.

El jilguero europeo si distribuye a lo largo del paleártico occidental. Suele habitar lindes de bosques, sotos, campiñas, zonas agrícolas, parques, jardines, huertos, frutaledas y, en general cualquier zona herbácea, en especial si existe abundancia de cardos (alimento predilecto de la especie); la clave es presencia mínima de arbolado. Cría sin dificultades en pueblos y ciudades. Muestra predilección por ambientes calurosos, siendo menos frecuente observarlo a medida que aumenta la altitud.

1 comentario:

  1. Por si fuera de interés para ustedes o sus lectores, tengo publicada la web plantararboles.blogspot.com
    Un manual sencillo para que los amantes de la naturaleza podamos reforestar, casi sobre la marcha, sembrando las semillas que producen los árboles y arbustos autóctonos de nuestra propia región.
    Salud, José Luis Sáez Sáez.

    ResponderEliminar